Después de nueve meses tras el referéndum de permanencia del Reino Unido en la Unión Europea (UE), en el que la opción del brexit obtuvo la victoria con el 51,9% de los votos, ha llegado el momento en el que la Primera Ministra británica, Theresa May, ha invocado el Artículo 50 del  Tratado de la Unión Europea. Ello significa, definitivamente, la notificación oficial de que el Reino Unido quiere abandonar la Unión Europea, el primer Estado miembro que lo solicita en los 60 años de historia de esta comunidad política.

Es el pistoletazo de salida de un proceso complejo que tiene por objetivo establecer una nueva relación política y comercial entre el Estado británico y los otros 27 Estados miembro. Inicialmente, el Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, remitirá unas pautas negociadoras a los 27 países, que deberán ser aprobadas por los Jefes de Estado y de Gobierno en una cumbre extraordinaria que se celebrará el 29 de abril. Tras ello, el documento será enviado a la Comisión Europea para que el francés Michel Barnier, designado negociador de la UE para el brexit, realice una propuesta básica de líneas maestras.

Después de nueve meses tras el referéndum de permanencia del Reino Unido en la Unión Europea (UE), en el que la opción del brexit obtuvo la victoria con el 51,9% de los votos, ha llegado el momento en el que la Primera Ministra británica, Theresa May, ha invocado el Artículo 50 del  Tratado de la Unión Europea.

A partir de ahí, se espera que sea en junio de este año, se abrirá un plazo máximo de 2 años (ampliable por unanimidad) que se prevén de duras y complejas negociaciones de las que lo único que se puede adelantar con certeza es la incertidumbre actual sobre el resultado. En este proceso se acordará el nuevo marco de relación entre ambas partes (comercial, laboral y migratorio principalmente) y se saldará el pago de aquellos recursos a los que el Reino Unido ya se había comprometido a entregar.

Barnier ha manifestado su intención de llegar a un preacuerdo a los 18 meses, para dejar los siguientes 6 meses a los Parlamentos Británico y Europeo para dar luz verde definitiva al pacto. En cualquier caso, desde Ketchum seguiremos de cerca el día a día de estos movimientos para conocer y analizar las consecuencias que se puedan derivar para nuestros clientes.

 

 

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