Por José González, partner and deputy general manager de Ketchum Pleon.

Dada la situación económica y social que vive nuestro país, muchas compañías españolas están basando su política comercial en las exportaciones. Las empresas españolas han hecho un gran esfuerzo de inversión y recursos en abrir mercado en otros países. No me refiero sólo a las empresas que cotizan en el IBEX 35. Hay muchas empresas medianas que para el gran público son desconocidas pero que ofrecen productos de alto valor añadido y que necesitan estar respaldadas por una imagen de país fuerte y sólido.

No sé si somos conscientes de que los medios de comunicación globales, Wall Street Journal, The Economist, Financial Times, entre otros, tienen una capacidad de influencia  de gran calado y que pueden sembrar dudas sobre la marca de un país simplemente con un artículo de no más de 200 palabras. Esto no cabe duda de que afecta de manera significativa a la actividad de cualquier empresa española que quiera desarrollar su negocio en cualquier país extranjero.

La reputación de España debería ser trabajada desde el ámbito de las Relaciones Públicas y de la Comunicación de forma estratégica y con un plan de acción consistente. Este plan debe mantenerse a medio y largo plazo con un equipo de comunicación en los principales mercados del mundo como son Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Francia, China, Rusia, Brasil e India apoyado por una red internacional de consultores estratégicos que tengan el conocimiento local de estos mercados y que además  garantice la consistencia de los mensajes a transmitir y de las acciones a implementar.

¡Compártelo!