iconmonstr-navigation-15-iconPor Ludi García, Directora de Ketchum Digital. Hace poco leía que la diferencia entre un corredor y un runner son unas zapatillas de 120 euros. Seguro que también lo es una cuenta en Twitter. No puedo presumir de ser una apasionada deportista de toda la vida, pero sí es verdad que me inicié en esto de correr hace más de nueve años cuando después de tener a mis dos hijos encontré la motivación inicial: recuperarme físicamente.

Lo que empezó siendo un pequeño reto personal, correr La Carrera de la Mujer, fue creciendo poco a poco hasta convertirse en algo vital como respirar. Llevándome por distintos lugares de la geografía española, incluso a correr fuera de nuestras fronteras. Ampliando amistades, practicando esto del espíritu deportivo en nuestro modesto Club de Atlelismo, y sobre todo, dándome ese aire de libertad tan necesario para vivir mi vida.

Nunca pensé que podría avergonzarme de ser corredora y sí, me pasa. Por supuesto no en la vida real… estoy hablando de Twitter. Ese postureo virtual de tuitero runner es insoportable. No quiero ser una moderna, ni una oportunista… para mí correr es una realidad mucho antes de que se populizaran las redes sociales y no un adorno vital que me convierte en una tía guay. Esta vergüenza me ha llevado a retirar de mi descripción personal en Twitter eso de “runner”… Ahora sólo trabajo en Ketchum Digital,  soy periodista y madre, que parece que de momento no está de moda.

No voy a decir que no haya compartido con mis amigos “virtuales” en Facebook principalmente mi desarrollo deportivo en estos años, los grandes hitos, mis avances, mis miedos e incluso estoy segura que a alguno/a le ha podido parecer aburrido o monotemático. Pero ha sido tan real, como yo misma.

No dejo de leer en las redes sociales los recorridos de la gente, los kms hechos, sus velocidades, sus inquietudes por los últimos gadgets y las aplicaciones más infalibles que no nos quitan metros; de una manera tan abusiva como los que se dedican a dar los buenos días o las buenas noches. Me hace gracia aquellos que exhiben sus medias por km como trofeos sin ser conscientes de que están lejos de poder ser considerados “runners”. Eso de toda la vida se ha llamado hacer footing… Por supuesto que es igual de meritorio y válido como correr una media maratón, pero por favor, menos postureo.

No sé cuánto tiempo durará esta tendencia y ni cuántos quedarán cuando no sea moderno correr y tuitear, pero si la mitad se mantienen en esto, la verdad es que habrá merecido la pena. Todo sea por sumar gente a esta causa, que tiene mucho de modelo y valores de vida aunque algunos no se hayan dado cuenta todavía. Yo de momento prefiero ser corredora y no runner, aunque haya caído en el “postureo” y mis zapatillas sean el último modelo.  🙂

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