En un momento especialmente delicado para la vida de millones de ciudadanos, el mundo está sufriendo también una crisis de liderazgo que no excluye a ninguna país, ni a ningún sector social o económico. La crisis es de confianza,  va más allá de la economía y afecta a la credibilidad y confianza en las personas que dirigen y lideran gobiernos, administraciones, empresas, etc. En este contexto de incertidumbre, la consultora global Ketchum ha llevado a cabo el primer Monitor de Liderazgo y Comunicación (Ketchum Leadership Communication Monitor) como respuesta a la demanda generalizada de Liderazgo Efectivo (político, económico, social, comunitario, religioso, e incluso deportivo).

El Estudio de Ketchum confirma la crisis de confianza en los líderes sociales en todo el mundo pero da varios pasos más y muestra, por primera vez, una radiografía completa de sus motivaciones, así como de las variaciones que se dan en la percepción del liderazgo según la zona o país, y según diversos sectores y ámbitos de actuación.

Realizado en 12 países ( España, Francia, Alemania, Reino Unido, Polonia, Estados Unidos, China, Emiratos Árabes Unidos, India, Sur África, Brasil y Singapur) en 5 continentes, ha entrevistado a más de 3.700 personas (entre ciudadanos e influenciadores).

El liderazgo en crisis hoy y pesimismo para mañana

El estudio examina las actitudes de los ciudadanos ante la capacidad de liderazgo demostrada por los principales líderes sociales en sus países, y revela de forma detallada hasta qué punto se extiende por todo el mundo, y especialmente en las economías occidentales, el desencanto y la desconfianza en los líderes políticos, económicos o sociales.

Los ciudadanos consultados reclaman a los líderes capacidad para liderar a sus sociedades en estos momentos de dificultades de todo tipo, pero no creen que lo hayan hecho durante 2011, y lo que es peor,  la mayoría no cree que lo vaya a hacer durante 2012.

En general las expectativas de los ciudadanos son muy altas según el estudio. Como consecuencia de ello, la decepción es mayor, puesto que pocos entrevistados sienten que estén siendo liderados de manera efectiva. Dehecho,  se revela una diferencia de hasta 28 puntos entre las expectativas de los ciudadanos y su percepción real. Una brecha que en España es incluso mayor.


 Algunos resultados sobre el liderazgo en España

  • España es el país del estudio donde peor parados salen los líderes sociales. Las personas identificadas como líderes no cumplen, ni de lejos, con las expectativas que tienen depositadas en ellos los ciudadanos para navegar por la situación económica actual.
  • Los deportistas son los únicos líderes que se salvan en España, siendo la clase política la peor considerada.
  • El atributo más importante que se le pide hoy al líder es la honestidad y la capacidad para afrontar situaciones difíciles con calma y confianza.
  • Para recuperar la confianza los españoles piden exigen ante todo que los dirigentes y líderes sociales sean honestos en relación a la naturaleza y la dimensión de las dificultades a las que se enfrentan.
  • En este sentido, España reclama líderes colaborativos, que sepan escuchar y recabar opiniones y apoyo para ponerse luego “manos a la obra”. En el resto de países se prefiere a líderes que se  adapten a las diferentes situaciones.

Economía

  • El sector del retail es el peor valorado en términos de liderazgo. En cambio son los líderes de los medios de comunicación, las empresas tecnológicas y de telecomunicaciones los mejor valorados en cuanto a liderazgo efectivo.
  • Sorprendentemente,  la banca están en el top 5 de sectores cuyos líderes mejor transmiten liderazgo (algo similar ocurre en el resto de países analizados).

Política

  • Los políticos españoles tienen el dudoso privilegio de tener los peores niveles de confianza y credibilidad de todos los países analizados. A nivel local,  los datos son demoledores.
  • El principal aspecto en el que los líderes políticos fallan es en su papel como ejemplo social, siendo éste precisamente el atributo de liderazgo efectivo que más valoran los españoles.
  • Cuestiones como la transparencia y la capacidad de tomar decisiones difíciles son otros atributos en los que los dirigentes políticos claramente decepcionan a los ciudadanos.

Liderazgo y medios de comunicación

  • Los medios de comunicación “tradicionales” (prensa, radio y televisión) siguen siendo los canales más valorados a la hora de transmitir liderazgo (credibilidad y confianza), frente a las nuevas herramientas sociales y digitales.
  • La presencia física del líder político o empresarial es junto con su aparición en medios de comunicación tradicionales (prensa y televisión principalmente) los aspectos de comunicación que más contribuyen a ser percibido como un líder.

 Estudio global: Comparativa por países

  • Frente a la desilusión e insatisfacción de europeos y americanos ante la capacidad de liderazgo, contrasta el optimismo y confianza en sus líderes de países asiáticos como  Arabia Saudí, China y economías emergentes como la India o Brasil
  • Europa se siente muy insatisfecha con sus líderes, Estados Unidos también, aunque en menor medida, mientras que en países como China la valoración, en cambio, es positiva,  señalando 2011 como un año muy efectivo a nivel de liderazgo.
  • Frente a la crisis los americanos piden a sus líderes acción y visión, los chinos una dirección más estricta y los europeos, simple y llanamente que sean más honestos.
  • En Estados Unidos se ha percibido una pérdida de credibilidad a nivel de liderazgo, solo salvada por los sectores bancario y financiero, a pesar de lo que sufrieron en años anteriores a causa de la crisis financiera.
  • De los cinco países europeos analizados, Polonia, es el único que muestra optimismo ante sus líderes. Lo que más valoran de una compañía y su líder es que sea capaz de crear un buen lugar para trabajar y que genere credibilidad
  • El país más satisfecho con la actuación de sus líderes es Emiratos Árabes Unidos, especialmente en el sector empresarial, a los que definen como altamente efectivos. También valoran de forma óptima la actuación de la clase política.
  • Los británicos exigen la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad por encima de todo a sus líderes. Como ocurre en el resto de países europeos analizados, los británicos quieren que sus líderes sean honestos sobre la naturaleza y la dimensión real de los desafíos a los que se enfrentan.
  • La sociedad china dice estar muy satisfecha del nivel de liderazgo en sectores como medios de comunicación, banca y energía. También han mejorado la valoración y confianza en la clase política.

 

 

 

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