Podría escribir sobre innovación y España (I+E), apelando a nuestro carácter excesivamente crítico con nosotros mismos. Sí, los españoles no nos sentimos nada orgullosos de lo nuestro a diferencia de otros países. Sin embargo, voy a intentar dar una pincelada lo más objetiva posible, sin intentar vender “marca España” pero sin tirarla por los suelos. Apoyada sólo por datos y hechos reales.

Recientemente, leí en una entrevista al Profesor Jay Rao del Babson Colleague de Boston (experto en innovación) “regañarnos” porque en este país no estamos orgullosos de nuestros logros empresariales. Veía, como necesidad, que los medios de comunicación reflejasen más los éxitos de las grandes compañías españolas para crear una imagen positiva que exportar al extranjero. Sí, España es mucho más que sol, toros o siesta. De hecho, dos de cada tres empleos creados en nuestro país en el último año vienen de la mano de la pequeña y mediana empresa. Una cultura de la innovación que se abre paso con fuerza en nuestro país.

Por añadir otro dato objetivo, citando fuentes extranjeras, recientemente Meg Whitman, Consejera Delegada de Hewlett Packard Enterprise, declaró que “España tiene los mejores ingenieros del mundo”, siendo nuestro país uno de los destinos preferidos de la compañía para sus inversiones. De hecho, hace tan sólo unos días se hacía público la apertura de un Centro de Excelencia en Inteligencia de Negocio (CEIN) en Galicia (Norte de España) de la multinacional americana, un lugar desde el que se ofrecerán servicios de orientación a empresas y universitarios en el campo de las nuevas tecnologías y el tratamiento masivo de datos.

No somos el Silicon Valley pero…

Emprender es un verbo cada vez más conjugado por nuestra sociedad. El autoempleo se ha convertido en una solución para muchos españoles que buscan huir de la cola del paro o de los contratos temporales que invaden el mercado laboral actual. Sin embargo, de estos tiempos duros para el trabajo asalariado y para la mayoría de empresas están surgiendo proyectos innovadores y creativos, que además de emplear a sus fundadores, generan trabajo.

Empresas que han visto en internet un filón de negocio, una oportunidad para responder a necesidades cotidianas que no estaban cubiertas o que simplemente no tenían presencia en la Red. Por ejemplo, el gigante tecnológico de subastas eBay compró la empresa española de venta de entradas para espectáculos Ticketbis por 150 millones de euros. La start up, con sede en Bilbao, fue fundada en 2009 por dos ex empleados de la delegación londinense del banco Morgan Stanley, Jon Uriarte y Ander Michelena, con una inversión inicial de 400.000 euros que consiguieron en la primera ronda de financiación.

Pero no es la única venta exitosa ni tampoco la única noticia positiva para el sector. El outlet online español Privalia fue adquirido por su gran rival, el grupo francés Vente-Privee, por la astronómica cifra de 500 millones de euros. Además de estas ventas, se dan hitos interesantes para el emprendimiento español como: la plataforma Touchvie, elegida como mejor start up tecnológica en la conferencia TiE50 de Silicon Valley de un total de 2.000 firmas, todas ellas de Estados Unidos; y la financiación conseguida por el Uber español, Cabify, una aplicación de alquiler de vehículos con chófer fundada por Juan de Antonio Rubio, un ingeniero ex repartidor de Telepizza (empresa española) y Adeyemi Ajao, alma mater de Tuenti (red social española adquirida por Telefónica). Esta última levantó 105 millones de euros de la firma de comercio electrónico japonesa Rakuten.

La banca española a la cabeza de la innovación mundial

La inversión que están realizando los bancos españoles en tecnología para desarrollar la banca por Internet los ha convertido en unos de los más innovadores de su sector a nivel mundial, según el director ejecutivo de innovación de Visa Europa, Jonathan Vaux.

“Lo que están haciendo los bancos españoles es reconocer la importancia de la banca móvil y de las aplicaciones”, asegura, y así construyen “caminos para dar soluciones a los clientes”. En concreto, la apuesta de los actores tecnológicos españoles, tanto de las entidades bancarias como de las empresas emergentes, se dirige al desarrollo de las tecnologías sin contacto”.

Ejemplos como Bizum, una nueva plataforma de pagos universal creada por toda la banca española con el Banco de España y el apoyo del Banco Central Europeo, ponen de manifiesto que nuestra banca lo está consiguiendo. En el nuevo entorno Fintech, con iniciativas como Samsung Pay o Apple Pay, las entidades financieras españolas no podían quedarse paradas. Bizum permitirá su uso por parte de cualquier cliente de las entidades bancarias que colaboran. El acuerdo es global, por lo que acabarán entrando todos los bancos españoles.

Por último, no me gustaría olvidar la biotecnología que sigue cobrando peso en nuestra economía e innovación. En ese sentido, las empresas de esta industria ya suponen el 10,35% del Producto Interior Bruto de nuestro país; un porcentaje espectacular si lo comparamos con el escaso 2,98% que representaba en 2008.

¡Qué tiemble el Silicon Valley! Los españoles estamos vivos. Ya lo decía Albert Einstain: “La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar “superado”.

Ludi García

Directora del Área de Tecnología y Digital

Ketchum España

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